Quién toma la posta
Venimos preguntándonos quién toma la posta, adentro y afuera. Esta semana vimos algo: las que traccionaban son las mismas, pero dejaron de tirar. Lo único que hacen es rotar, y eso alcanza para sostener el número.
De sus sucesores, nada. Ninguno cambió su situación respecto de la semana pasada: ni se confirma ni se impugna.
Cómo está el terreno
El índice cerró la semana en máximos, adentro del mismo rango en el que viene desde principios de agosto. No cae: se queda.
Y esa quietud de arriba tapa dos cosas. Que abajo la mayoría de las empresas cayó. Y que afuera del índice hay cosas moviéndose que el número no muestra.
El mercado está estancado en máximos
El índice se sostiene por un puñado de empresas, y esas pocas están estancadas. El motor que impulsaba la suba ya no funciona: ni los mejores resultados ni los mejores acuerdos logran impulsar más allá del día en que salen. En algunos casos, ni ese mismo día.
Alguna empuja fuerte y arrastra a su sector uno o dos días, antes de volver a caer. La rotación en máximos es lo que mantiene la foto: ninguna los supera, pero el pase de posta —diario o semanal— sostiene el número.
| semana | |
|---|---|
| Índice S&P 500 | +0,49 % |
| El mismo índice, contando a todas por igual | −0,44 % |
| Medianas | −1,29 % |
| Chicas | −1,40 % |
La primera hacia un lado, las otras tres hacia el otro.
el índice logra sostenerse por encima de 800.
El mercado sube sobre una economía que no crece
Para 2026 se proyecta un crecimiento mundial de 2,5 %, por debajo del 3 % previo a la pandemia y lejos del 4,4 % anterior a 2008. Para la zona euro se proyecta 1,3 %, bajando desde 1,5 % en 2025; para Japón, menos de 1 %; y para China, 4,6 % contra 5 % en 2025 y muy por debajo del 6,7 % promedio previo a la pandemia. No es una desaceleración de este año: hace rato que el crecimiento se detuvo.
Se proyecta, no creció. Zona euro: Fondo Monetario Internacional, y el organismo de Naciones Unidas la pone también en 1,3 % bajando desde 1,5 %. China y el promedio previo a la pandemia: UNCTAD. Marco mundial: proyección para 2026. Japón va con mi lectura, no con la del Fondo, que proyecta 2,3 %. Son proyecciones y los organismos no coinciden entre sí.
Y arriba de esa base, un mercado que viene subiendo desde hace años, traccionado por la tecnología, la informática y las comunicaciones, y montado en los últimos años sobre la promesa de la inteligencia artificial.
Ahí está la disociación: la macro por un lado, la especulación por otro.
La empresa que compra está atrapada
La inteligencia artificial exige una creciente inversión, y para muchas empresas dejó de ser una decisión. Invierten porque si no lo hacen sienten que en poco tiempo pueden ser absorbidas o quebrar.
Pero esas empresas tienen su base real en el mismo mercado que no crece. Están gastando más, y en un mercado achatado no logran aumentar las ventas al ritmo que esa inversión les exige.
Se cierra sola. La inversión sube por miedo; las ventas no acompañan porque no hay de dónde.
Y por eso el récord no alcanza
El balance de Nvidia mide lo que otros gastaron. Vendió más que nunca, y eso está probado.
Lo que ese número no contesta es si al que compró le sirvió. Un récord que mide el gasto de otros no dice nada sobre si van a seguir gastando.
Por eso el inversor está tan atento a los datos de la macro y a la guerra. En una economía sana serían circunstancias. Acá, con lo financiero como motor y una promesa que todavía no se sostiene sola, cualquier cosa que toque el ánimo pesa el doble.
Nadie vende acciones de la máquina de oro si no duda de que va a multiplicar su valor. Y la duda tiene dos puntas: cuánto vale hoy, y en cuánto tiempo cree que va a multiplicarlo. Si ya está alto, y percibe que sus clientes no ganan dinero y no lo pueden sostener, empieza a buscar opciones.
Tres empresas, la misma escena
Micron, hace unos meses. El mejor balance de su historia y el contrato con Anthropic, los dos en la misma semana. La acción saltó 15,74 % e hizo un máximo nuevo en 1255. Al día siguiente devolvió 6,69 %. Hoy cotiza en 932,86.
Nvidia. El mejor trimestre de la historia de la empresa más grande del mercado: 96,2 mil millones de dólares de ingresos, 106 % más que un año atrás, los centros de datos creciendo 117 %, y una guía por encima de lo que esperaban todos. Saltó 8,74 % y ni siquiera alcanzó su máximo de mayo. Al día siguiente devolvió 4,57 %. Hoy está en 217,55.
Apple. Buenos números. Ni siquiera saltó: cayó 7,35 % la rueda del balance.
| saltó | máximo del salto | máximo absoluto | hoy | distancia | |
|---|---|---|---|---|---|
| Micron | +15,74 % | 1255,00 — fue absoluto | 1255,00 · 25/06 | 932,86 | −25,7 % |
| Nvidia | +8,74 % | 230,47 | 236,54 · 14/05 | 217,55 | −8,0 % |
| Apple | −7,35 % | no saltó | 344,57 · 29/07 | 319,70 | −7,2 % |
Llegaron y no aguantaron.
Tres empresas, tres estados distintos. Micron llegó a su máximo absoluto y lo perdió al día siguiente. Nvidia, con el mejor trimestre de la historia de la empresa más grande del mercado, ni siquiera alcanzó el que tenía de mayo. Apple ni saltó. La mejor noticia posible ya estaba descontada.
El mercado no está parado, está partido
Mientras las grandes rotan sin poder pasar sus máximos, abajo hay cosas moviéndose.
Valero viene subiendo desde principios de mayo sin interrupciones: 49,1 %, de 236,35 a 352,36. Cerró el viernes 1,66 % arriba y en máximo, con las dos medias abajo y subiendo. El mismo día en que Nvidia devolvía 4,57 %. Y es energía, un sector que esta semana cayó 1,51 %: sube contra su sector y contra el índice.
Warner Bros. Discovery estuvo seis meses lateral y en agosto se dio vuelta. Desde el piso de 25,28 subió hasta casi 29, cruzó su media de 50 y la dejó abajo.
Ninguna de las dos es tecnología. Ninguna de las dos mueve el índice. Por eso el número no las muestra.
Mi decisión de esta semana
No hay decisión esta semana.
Pero «esperar» es pasivo y «mirá este número» es activo. Así que van dos.
Lo que miro
Si el S&P lo supera y se sostiene ahí, esta lectura queda vieja y hay que buscar qué sector lo está impulsando, y adentro de ese sector, lo que promete.
Ahí deja de ser una recuperación adentro de una tendencia bajista.
Ayer renovamos el sitio. Ahora, cuando entrás, te lleva primero a lo que te conviene ver, distingue lo que ya leíste de lo que no, y podés votar y opinar. Y se suma la bitácora: qué miramos, qué esperamos, y las operaciones si las hay, con las observaciones que van apareciendo en el camino. Empieza el fin de semana que viene.
Los tres carriles
El movimiento de la semana estuvo concentrado: dos ruedas, y pocos lugares. El jueves y el viernes fueron el mismo movimiento — lo que subió un día se devolvió al siguiente. En un mercado que rota en máximos, el movimiento está adentro, no en el promedio.
En el índice, todavía no: comprar acá es comprar el promedio de unas pocas que no logran avanzar. Fuera del índice hay cosas moviéndose.
Seguí de cerca lo que tenés. No hace falta vender lo que viene corriendo. Pero por ahora no es momento de agrandar.
El pelotón no es uniforme. Dentro de él, poco representativo del índice, encontramos oportunidades. Hay empresas rezagadas, y otras que por situaciones del sector o propias logran rachas. En ese nicho podemos buscar, y eso es lo que vamos a ir mostrando.
Lo que no sabemos, dicho como está
Cuánto dura, ni por dónde sigue.
Por eso lo que miramos es a muy corto plazo. Sabemos qué caminos parecen agotados, pero los nuevos todavía no empezaron a trazarse.
Dónde esta lectura cambia
De esta nota, casi todo es descripción: el mercado está trabado, un puñado lo sostiene rotando, y no sabemos por dónde sigue. Eso no se invalida — se describe bien o se describe mal.
Lo único que afirmo sobre lo que todavía no pasó es el oro. La semana pasada escribí que sus dos promedios se estaban cruzando y que, si se mantenía, iba a estar afirmando su fortaleza. Esta semana devolvió 2,04 % y sigue arriba de los dos.
el precio devuelve el cruce y vuelve a la media.
Del bitcoin no afirmo nada. Su estructura sigue como estaba: la media corta por debajo de la larga. Subió 24 % la semana pasada y ni con eso la cruzó. Un salto adentro de una tendencia bajista es una recuperación, no un cambio de tendencia — el nombre no lo pone el tamaño de la suba, lo pone la estructura. Arriba de 83.000 dejaría de ser lo que hoy es. Eso no invalida esta lectura: la termina.
Los escenarios
No veo más de dos, y ninguno es un pronóstico: son las dos salidas del rango.
Si el índice sale hacia arriba, retoma la suba. Y ahí lo que hay que buscar es qué sector la impulsa, y adentro de ese sector, lo que promete.
Sería el inicio de lo que en principio solo se puede llamar corrección. Nada más que eso: una corrección es lo que se ve al principio, y recién después se sabe si era otra cosa.
Yo miro, mido, calculo, interpreto datos. Pero me quedo ahí: no me arrogo la capacidad de ver el futuro ni me gustan, como ya dije, las apuestas.
Cuándo se resuelve cada cosa
Se apilan entre el lunes y el viernes:
El cierre
Los caminos que traían hasta acá parecen agotados, y los nuevos todavía no empezaron a trazarse. Eso es lo que la semana que viene puede empezar a contestar.
Una pregunta de un clic: ¿llegó la hora del refugio, o el mercado solo está tomando aire?
Y contame lo que viviste: si esta semana moviste algo, o si te quedaste quieto a propósito, qué te hizo decidirlo.
Yo esta semana no toqué nada, y no por prudencia: no vi el setup. Lo que sí hice fue mirar más abajo, donde el índice no llega. Ahí hay cosas moviéndose.
¡Sigamos mirando!
Daniel